Orientación vocacional 2.0: acompañar decisiones de carrera en un mercado laboral que cambia rápido
Elegir una carrera siempre fue una decisión difícil, pero hoy se toma en un contexto distinto al de hace solo diez años: las profesiones cambian más rápido, la inteligencia artificial redefine qué tareas hace una persona y cuáles una máquina, y muchos de los trabajos que existirán cuando los adolescentes de hoy se graduen todavía no tienen nombre. En la Argentina, la proporción de búsquedas laborales que piden habilidades de inteligencia artificial pasó de apenas 0,6% a 2,6% entre 2017 y 2022, según datos del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) citados por medios especializados. Ese salto no significa que haya que elegir "una carrera de IA": significa que la orientación vocacional tiene que incorporar esta transformación como un dato más del panorama, sin que eso reemplace lo esencial del proceso, que sigue siendo el autoconocimiento.
Por qué la orientación vocacional ya no puede ignorar el futuro del trabajo
Durante décadas, orientar vocacionalmente a un adolescente consistía en explorar intereses, aptitudes y valores, y cruzarlos con la oferta de carreras existente. Ese trabajo sigue siendo el centro del proceso, pero hoy se suma una variable nueva: muchas de las profesiones mejor valoradas en el mercado combinan conocimientos técnicos tradicionales con nociones de inteligencia artificial. Las búsquedas laborales que requieren habilidades de IA junto con habilidades técnicas tradicionales llegan al 91,2%, y las que además piden habilidades blandas —comunicación, trabajo en equipo, pensamiento crítico— subieron del 59,9% al 76,9% en el mismo período. Esto quiere decir que la pregunta ya no es "IA sí o IA no", sino cómo se integra esa alfabetización digital a cualquier trayectoria, sea en salud, diseño, ciencias sociales o ingeniería.
Qué perfiles profesionales están creciendo
Algunos de los perfiles que hoy concentran mayor demanda, y que probablemente sigan expandiéndose, son:
Especialistas en inteligencia artificial y machine learning: diseño, entrenamiento y supervisión de modelos.
Desarrolladores de chatbots y asistentes virtuales (copilots): cada vez más integrados a productos y servicios cotidianos.
Especialistas en procesamiento de lenguaje natural (NLP): aplicado a traducción, atención al cliente y análisis de texto.
Perfiles de automatización industrial: que combinan ingeniería tradicional con sistemas inteligentes de control y producción.
Ninguno de estos perfiles excluye a quien no se sienta "tecnológico": todos requieren, además de la base técnica específica, pensamiento crítico y capacidad de trabajo en equipo, que son habilidades que se pueden desarrollar desde cualquier perfil vocacional.
Qué significa esto para un adolescente que tiene que elegir qué estudiar
No implica que todos los chicos deban orientarse hacia carreras vinculadas a la tecnología. Implica, en cambio, tres cosas concretas:
El autoconocimiento sigue siendo el punto de partida. Ninguna proyección de mercado laboral reemplaza la pregunta de qué le interesa genuinamente a cada chico o chica, en qué se siente capaz y qué tipo de rutina de trabajo lo hace sentir bien.
Casi cualquier carrera va a convivir con la inteligencia artificial. Un futuro médico, un futuro abogado o un futuro diseñador van a usar herramientas de IA en su trabajo cotidiano, así que conviene pensar la elección de carrera no en términos de "evitar" la tecnología sino de entender cómo se va a combinar con cada campo.
Las habilidades blandas ganan peso relativo. Comunicación, pensamiento crítico, trabajo en equipo y capacidad de aprender cosas nuevas son cada vez más valoradas, precisamente porque son las más difíciles de automatizar.
El rol de la orientación vocacional profesional
Acompañar este proceso no es simplemente dar información sobre carreras y mercado laboral: es ayudar a cada adolescente a pensar su propia decisión con herramientas propias. Un proceso de orientación vocacional bien llevado incluye evaluación de intereses y aptitudes, exploración de opciones concretas, y un espacio para elaborar las dudas y la presión —propia y familiar— que suele rodear esta etapa. Ya hemos desarrollado en profundidad qué profesiones podrían verse más afectadas por la inteligencia artificial y cómo pensar la elección de una carrera en la era de la IA, dos notas que complementan esta mirada con información más específica por campo profesional.
Sobre la Lic. Martha Susana Beck
La Lic. Martha Susana Beck es psicopedagoga desde 1980, con más de 40 años de trayectoria en evaluación psicopedagógica y en orientación vocacional. Fue presidenta de la Asociación de Psicopedagogos de la Provincia de Buenos Aires (APQP), se desempeñó como Secretaria de Asuntos Científicos de la Federación Argentina de Psicopedagogos (FAP) y es fundadora de PSINEU. Podés conocer más sobre su formación y trayectoria en la página dedicada a su perfil profesional.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad conviene empezar un proceso de orientación vocacional? Suele recomendarse hacia el final de la escuela secundaria, cuando se acerca el momento de decidir, aunque también es útil para quienes ya empezaron una carrera y sienten que no es lo que esperaban.
¿La orientación vocacional me va a decir qué carrera elegir? No. El proceso ayuda a que el propio adolescente identifique sus intereses, aptitudes y valores, y tome una decisión informada y propia, no una indicación externa.
¿Tiene sentido pensar en el futuro del trabajo si todavía faltan años para terminar la carrera? Sí, aunque sin que eso genere ansiedad. Pensarlo con una mirada amplia —qué habilidades van a seguir siendo valiosas más allá de una profesión puntual— ayuda a tomar una decisión más sólida.
¿Qué pasa si mi hijo o hija no sabe qué le gusta? Es muy frecuente a esa edad. Parte del proceso de orientación vocacional consiste justamente en explorar intereses que todavía no están definidos, a través de entrevistas y actividades específicas.
¿Todas las carreras van a requerir conocimientos de inteligencia artificial? No de la misma manera, pero la mayoría va a convivir con herramientas de IA en algún punto. Eso no cambia la elección de fondo, sino que suma un elemento más a tener en cuenta en el acompañamiento.
Cómo empezar
Si tu hijo o hija está por decidir qué estudiar, o ya empezó una carrera y no está seguro de haber elegido bien, un proceso de orientación vocacional puede ayudar a pensar esa decisión con información y con acompañamiento profesional. Podés escribir para coordinar una primera entrevista con la Lic. Martha Susana Beck.


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